COMIENZA LA BATALLA solo heavy metal
repeticion
Ingresá al panel admin y cargá videos de YouTube en la sección VideoDJ.
repeticion
“Kilómetros de Vos” es uno de sus temas destacados y demuestra cómo las nuevas tecnologías están revolucionando la industria musical.
La música está atravesando una verdadera revolución y La Última Vereda es uno de los proyectos que busca abrirse camino con una propuesta diferente: combinar la sensibilidad artística con las posibilidades de la inteligencia artificial.
En tiempos en los que la tecnología transforma prácticamente todos los aspectos de nuestra vida, esta banda apuesta a una nueva manera de crear canciones, utilizando herramientas de inteligencia artificial en distintas etapas de su producción musical.
Entre las canciones de La Última Vereda se destaca “Kilómetros de Vos”, un tema que invita a conectar con las emociones y que se presenta como una de las grandes apuestas del proyecto.
Con una propuesta que busca llegar al corazón del público, la canción refleja el objetivo de la banda: crear música capaz de transmitir sentimientos, independientemente de las herramientas utilizadas durante el proceso creativo.
Escuchá “Kilómetros de Vos” en Spotify:
https://open.spotify.com/intl-es/track/67hwAdgbwW4UR8ov4B02bf
Uno de los aspectos más llamativos de La Última Vereda es que parte de su proceso de creación incorpora inteligencia artificial.
Esto abre un debate que cada vez tiene más protagonismo en el mundo artístico: ¿puede una canción creada con ayuda de la IA emocionar tanto como una producción tradicional?
La propuesta de La Última Vereda invita a descubrirlo, demostrando que la tecnología puede convertirse en una herramienta para explorar nuevas posibilidades musicales.
La aparición de proyectos como La Última Vereda demuestra que la industria musical está cambiando. Hoy, las nuevas herramientas digitales permiten experimentar con sonidos, arreglos y producciones que hasta hace pocos años requerían grandes estudios de grabación.
Lejos de esconder la utilización de inteligencia artificial, la propuesta pone esa combinación en el centro de su identidad.
El mundo de la radio online continúa creciendo y Latinoamérica suma una nueva propuesta con identidad propia. MiRadioLive Radios se presenta como una alternativa regional frente a grandes plataformas internacionales como TuneIn, con una propuesta simple: reunir radios de distintos países latinoamericanos en un portal gratuito, accesible y fácil de utilizar.
Desde miradiolive.com/radios, cualquier persona puede ingresar desde su computadora, tablet o teléfono celular y comenzar a explorar diferentes emisoras sin necesidad de registrarse ni pagar una suscripción.
El objetivo de MiRadioLive es facilitar el encuentro entre las radios y sus oyentes. En lugar de depender exclusivamente de aplicaciones individuales o de buscar cada emisora por separado, el portal funciona como un gran catálogo de radios online donde el usuario puede descubrir nuevos contenidos, escuchar transmisiones en vivo y guardar sus emisoras favoritas.
Uno de los principales diferenciales de la plataforma es su propuesta gratuita y sin publicidad para el oyente, buscando que la experiencia se concentre directamente en el contenido de cada radio.
MiRadioLive Radios no está pensado únicamente como un reproductor. El proyecto busca convertirse en un punto de encuentro para emisoras de Argentina y otros países de América Latina, permitiendo que radios tradicionales, FM, proyectos digitales y medios independientes tengan un espacio desde donde llegar a nuevas audiencias.
Cada emisora cuenta con su propia presentación dentro del portal, con su nombre, logotipo y acceso a la transmisión en vivo.
Además, el usuario puede buscar radios y descubrir nuevas propuestas, haciendo que pequeñas y medianas emisoras tengan mayores posibilidades de ser encontradas por personas que todavía no las conocen.
Otra de las características destacadas del portal es la posibilidad de instalar las radios en el dispositivo.
Desde la ficha de una emisora, el usuario puede pulsar el botón “Instalar” y agregar esa radio a su teléfono como una aplicación independiente, obteniendo un acceso directo desde la pantalla principal.
De esta manera, una persona puede tener instaladas varias radios diferentes y acceder rápidamente a cada una sin tener que buscarlas nuevamente.
La experiencia busca combinar la facilidad de una aplicación móvil con la comodidad de la web.
Durante años, servicios como TuneIn se convirtieron en referentes internacionales para escuchar radio por Internet. MiRadioLive busca desarrollar una propuesta enfocada especialmente en el mercado latinoamericano, poniendo el foco en las emisoras de la región y simplificando la relación entre las radios y sus oyentes.
La plataforma apuesta por una experiencia sencilla: ingresar, buscar una emisora y comenzar a escuchar.
Sin suscripciones obligatorias, sin costos para el oyente y sin publicidad dentro del portal.
La plataforma también funciona como una herramienta de descubrimiento.
Un visitante puede ingresar buscando una emisora específica, pero también recorrer el catálogo y encontrar radios de diferentes ciudades y países.
Esto convierte a MiRadioLive Radios en una vidriera digital para proyectos que muchas veces cuentan con excelentes contenidos pero no tienen presencia en las grandes plataformas internacionales.
Para las emisoras, significa una nueva posibilidad de ampliar su audiencia. Para los oyentes, significa acceder a una mayor variedad de música, información, entretenimiento y programación local.
MiRadioLive plantea una idea sencilla: que escuchar radio online no requiera instalar grandes aplicaciones, crear cuentas o atravesar múltiples pantallas.
El usuario solamente necesita ingresar a:
miradiolive.com/radios
Desde allí puede explorar las emisoras disponibles, seleccionar una radio, comenzar la reproducción y continuar navegando por el portal mientras sigue escuchando.
También puede compartir una emisora con otras personas o instalarla en su teléfono para acceder nuevamente con un solo toque.
El proyecto continuará sumando nuevas radios de Latinoamérica, con la intención de construir uno de los principales directorios regionales de emisoras online.
La propuesta de MiRadioLive busca darle mayor protagonismo a las radios latinoamericanas y ofrecerles un espacio moderno donde puedan encontrarse con nuevos oyentes.
MiRadioLive Radios ya está disponible de manera gratuita en:
miradiolive.com/radios
Una nueva forma de descubrir, escuchar e instalar radios de Latinoamérica desde un solo lugar.
La campaña, titulada "Nuestra fórmula es siempre juntos", protagonizada por Luis Miguel, destaca el vínculo profundo que la marca ha construido con México a lo largo de los años.
Hace un siglo comenzó una historia que se ha convertido en un pilar de la vida cotidiana de millones de mexicanos. Coca-Cola, en su centenario, no solo recuerda un aniversario, sino que honra las memorias compartidas, las reuniones familiares y los momentos que han tejido el tejido social del país.
La campaña busca evocar la esencia de México, recordando la calidez de las sobremesas, la alegría de las comidas compartidas y la fortaleza de una cultura que siempre encuentra motivos para reunirse. Carmen Méndez, Vicepresidenta de Frontline Marketing de The Coca-Cola Company México, comentó: "Cumplir 100 años en México representa mucho más que celebrar un aniversario; es reconocer la relación que hemos construido con millones de personas a lo largo de generaciones". Este homenaje a los encuentros cotidianos resalta la importancia de la comunidad y la conexión entre las personas.
Carlos Alberto "Indio" Solari (1949–2026) fue un legendario músico y compositor argentino, considerado un ícono fundamental de la cultura popular y el rock nacional. Fue la voz líder y principal letrista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y posteriormente lideró su proyecto solista El Mister y Los Marsupiales Extintos junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado
https://www.youtube.com/watch?v=Rc99QxvzMZ0
Luciano Pereyra conmovió a la audiencia de La Peña de Morfi al encabezar un emotivo homenaje dedicado a la memoria de Horacio Guarany, en el programa emitido por Telefe. El cantante de Luján asumió el rol de relator en un informe que repasó la vida, la obra y el legado incalculable del recordado referente folklórico.
El tributo coincidió con una fecha de alta carga nostálgica para la música popular, dado que el pasado 15 de mayo el maestro de los maestros hubiera celebrado sus 101 años de vida. Durante la narración del material audiovisual, Pereyra no escatimó en elogios para calificar la personalidad del homenajeado sobre el escenario y fuera de él.
"Explosivo y apasionado", lo definió Luciano con notable emoción, sintetizando en esas palabras la esencia de un artista que marcó a fuego la historia cultural del país. El relato recorrió los hitos más importantes de la carrera de Guarany, rescatando la fuerza de su interpretación que siempre lo unió de manera incondicional con su público.
La historia de la música es tan antigua como la propia humanidad. Mucho antes de la aparición de la escritura, los seres humanos ya utilizaban sonidos, ritmos y cantos para comunicarse, celebrar rituales, expresar emociones y acompañar distintas actividades de la vida cotidiana.
Los primeros indicios musicales se remontan a la prehistoria, cuando el hombre comenzó a descubrir sonidos golpeando piedras, troncos o utilizando huesos y cañas como instrumentos rudimentarios. Estas primeras expresiones musicales estaban relacionadas con ceremonias religiosas, danzas tribales, celebraciones y pedidos a los dioses para obtener buenas cosechas o protección.
Con el avance de las civilizaciones antiguas, la música comenzó a adquirir un rol más importante dentro de la sociedad. En el antiguo Egipto, Grecia y Roma, la música era utilizada en ceremonias religiosas, teatros y festividades. Los griegos consideraban que la música tenía influencia directa sobre las emociones y el comportamiento humano, desarrollando teorías musicales que todavía son estudiadas en la actualidad.
Durante la Edad Media, la música tomó un fuerte carácter religioso en Europa. Surgieron los cantos gregorianos dentro de las iglesias, mientras que los trovadores y juglares recorrían pueblos llevando historias y canciones populares. En esta etapa comenzaron a desarrollarse sistemas de escritura musical que permitieron conservar composiciones a lo largo del tiempo.
El Renacimiento marcó una etapa de gran crecimiento artístico. La música se volvió más compleja y armónica, incorporando múltiples voces e instrumentos. Más adelante, durante el período barroco, aparecieron grandes compositores como Johann Sebastian Bach y Antonio Vivaldi, quienes revolucionaron la composición musical con obras que continúan siendo referencia mundial.
En los siglos XVIII y XIX, la música clásica alcanzó un enorme desarrollo con figuras como Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven y Frédéric Chopin. La música comenzó a presentarse en grandes teatros y salas de conciertos, convirtiéndose también en una forma de entretenimiento para el público.
Con la llegada del siglo XX, la evolución tecnológica transformó completamente la industria musical. Aparecieron nuevos géneros como el jazz, blues, rock, pop, reggae, electrónica y hip hop, permitiendo una enorme diversidad cultural y artística. La radio, el vinilo, el cassette, el CD y posteriormente internet facilitaron que la música pudiera llegar a millones de personas en todo el mundo.
Actualmente, la música forma parte esencial de la vida cotidiana. Gracias a las plataformas digitales y al streaming, artistas independientes pueden compartir sus canciones globalmente sin necesidad de grandes compañías discográficas. Además, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están comenzando a influir en la creación musical, abriendo un nuevo capítulo en la historia de este arte universal.
https://www.youtube.com/watch?v=pHaR2lDLKb0
La música no solo entretiene: también une culturas, transmite emociones y refleja la evolución de la sociedad a través del tiempo. Desde un tambor prehistórico hasta una canción reproducida en streaming, la música continúa siendo uno de los lenguajes más poderosos de la humanidad
Su impacto sigue vigente gracias a la extensión de sus presentaciones y su constante presencia en las búsquedas globales de Spotify y plataformas digitales. En el plano de las giras, se espera que este año sea uno de los más activos para la industria, compartiendo cartelera global con artistas como Ariana Grande y Harry Styles.
Cuando la vi, alrededor de 2006, ni se me ocurrió pensar en el año en que esa película de ciencia ficción ubicaba su trama. Veinte años no es nada cuando, sobre todo a partir de cierta edad, se mira hacia atrás... pero hacia adelante la cosa funciona distinto.
Hablo de Niños del hombre, película dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón, basada en una novela de la británica P.D. James, y cuya historia se ubica en un -para el tiempo de su estreno- futuro cercano: 2027. Faltan unos meses para que ingresemos en ese año, y supongo que algo de eso habrá influido para que Mubi subiera el film a su plataforma. Una feliz coincidencia, en lo que a mí toca: por diversas razones, venía pensando en la película y hete aquí que este fin de semana me di el gusto de volver a verla.
Confirmé que Cuarón realmente sabe contar historias, que Clive Owen, Julianne Moore y Michael Caine son tremendos actorazos, que la película es un gran y virtuoso relato de acción. Pero -me estoy volviendo vieja- no recuerdo que en 2006 me haya resultado tan excesiva la sucesión de peripecias propias del thriller. Tampoco que en aquel momento la película me haya dejado un sabor tan agridulce como el que sentí esta vez.

Niños del hombre habla de una era que agoniza. Por razones desconocidas, la humanidad se volvió estéril; de hecho, el film abre con la noticia de que murió “la persona más joven del planeta”, un chico (curiosamente, nacido en la Argentina) de 18 años. En ese contexto terminal, reinan el autoritarismo político, la violencia, el derrumbe de los acuerdos, la crisis civilizatoria. En su gran mayoría, las sociedades están colapsadas y para el gobierno británico -la historia transcurre en un Londres derruido y militarizado-hay dos grandes enemigos: los inmigrantes y los activistas que los defienden (y que, en esa “defensa”, cada tanto recurren a atentados terroristas).
Theo, el personaje que interpreta Owen, es un hombre que, en cierto modo, se retiró. Años atrás, durante una pandemia global, perdió a su hijo, un niño pequeño. Desde ese día, Theo se declaró harto de una humanidad a cuyo final, ahora, asiste con tosco desapego. Hasta que algo ocurre.
Theo el desencantado asume una misión que exige una esperanza extrema: sin certezas a mano, llevar a la madre y su criatura a un lugar donde podrían estar seguras.
En un granero, entre parvas de heno -escenario donde se filtra la imaginería de cierto notable Nacimiento- descubre que hay una mujer embarazada. Kee, una chica que jamás en su vida había visto un bebé, se encuentra a días de dar a luz. En un mundo que acelera hacia un paredón mortífero, alguien espera un niño. Y Theo el desencantado asume una misión que exige una esperanza extrema: sin certezas a mano, llevar a la madre y su criatura a un lugar donde podrían estar seguras.
Todas las historias futuristas hablan del presente. En Niños del hombre, además, se habla de la paternidad. O, más precisamente: del cuidado del otro, del que viene, del que nos continuará -más allá de la épica de Theo, habrá todo un encadenamiento de pequeños gestos y manos anónimas que protegerán la vida que porta Kee- como gesto último y definitivo de la humanidad. El tema estará presente también en La carretera, película igualmente distópica pero mucho más cruda, basada en una novela de Cormac McCarthy y estrenada en 2009. Allí, tras un colapso planetario que arroja a los sobrevivientes a un virtual salvajismo, un hombre se aferra al núcleo de lo humano cada noche, cuando le lee un cuento a su hijo.
Por cierto, el mundo arrasado de La carretera no se parece al mundo presente. Pero el 2027 que imaginaron los guionistas de Niños del hombre logra un eco inquietante con esta época. No se necesita vivir en un Londres en ruinas para empatizar con el escepticismo inicial de Theo. Así y todo, tenemos una ventaja: más allá de las estadísticas, los niños siguen naciendo. Y, con cada uno de ellos, en cada rincón del mundo, la posibilidad de que la condición humana continúe mereciendo ese nombre.
“El Niño es un proceso que se desarrolla como una película, no como una foto y tiene un ciclo de 12 meses que comienza en marzo-abril de cada año. El origen es un calentamiento del Pacífico ecuatorial, pero los efectos sobre la atmósfera no son inmediatos”, afirma el climatólogo Eduardo Sierra.
“Entonces, que en 2026 se esté en presencia de un evento El Niño fuerte no quiere decir que llueva de manera extraordinaria en todas las zonas de la Argentina, ni de golpe; es un fenómeno que no cambia el régimen de lluvias de cada región, sino que lo acentúa”, distingue.
El empresario Eduardo Costantini avanza junto a la desarrolladora ATV en un proyecto inmobiliario en una de las zonas con mayor crecimiento premium de la ciudad de Buenos Aires, a pasos de Avenida del Libertador y del Campo Argentino de Polo: en pleno Las Cañitas, en Palermo. El terreno había sido comprado por el dueño del Malba en 2025 en una subasta de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
LA NACION accedió en exclusiva a los detalles del emprendimiento: será un edificio residencial en la manzana ubicada en Soldado de la Independencia 615, entre Ortega y Gasset y San Benito de Palermo.
Un dato no menor es que se trata del primer edificio en el que el dueño del Malba realiza junto a un socio. En este caso ATV, uno de los players más importantes del mercado reconocido por los edificios de diseño que hizo en la zona de Palermo. “Las Cañitas construye un equilibrio particular dentro de la ciudad. La intensidad urbana convive con una escala próxima; la accesibilidad y la actividad, con el silencio de sus calles interiores; la densidad construida, con la presencia cercana y persistente del verde”, reflexiona Ignacio Trabucchi, director de ATV, quien agrega que esta convivencia entre condiciones aparentemente contrapuestas constituye una de las primeras situaciones que el proyecto busca interpretar.

El proyecto se hace en un lote de 3471,70 m² por el que pagó US$21,2 millones, donde funcionaba un estacionamiento.
La operación despertó el interés de varios jugadores del sector: cuatro oferentes participaron de la subasta, que arrancó con un precio base de US$15.341.830 y terminó cerrándose un 38% por encima del valor inicial. Entre los interesados también estuvieron IEB Construcciones y Avalon Consulting Group.
En aquel momento, Gonzalo de la Serna, CEO de Consultatio, había adelantado a LA NACION que la intención era desarrollar un emprendimiento residencial. Ahora se conocen las características concretas del proyecto.

A la hora de analizar las razones de la alianza con ATV, de la Serna explica que lo que buscan es generar nuevas oportunidades de desarrollo a través de diferentes modelos de negocio como la colaboración con otras compañías para reunir las fortalezas de ambas y llevar adelante un proyecto que aproveche el potencial de una ubicación estratégica de la ciudad”, cuenta de la Serna en esta oportunidad.
Una princesa italiana abre las puertas de su palacio del siglo XVI para alojar huéspedes en Roma
El emprendimiento contempla la construcción de 76 viviendas estilo casas en altura de tres y cuatro ambientes, con superficies que van desde los 124 m² hasta los 536 m², además de dos locales comerciales en planta baja, de 280 y 156 m².
El precio promedio de lanzamiento previsto es de US$5700 por m², mientras que los desarrolladores estiman que el valor podría alcanzar los US$8000/m² al finalizar el proyecto. Lo que representa una diferencia cercana al 40% entre ambos valores.
Se desarrollará sobre un lote de aproximadamente 70 metros de frente y 50 metros de profundidad, dimensiones poco habituales para un terreno disponible en esa zona de la ciudad. El edificio contará además con 110 cocheras en subsuelo y 82 bauleras. “Construir ciudad no implica solamente ocupar una parcela: supone producir relaciones, actividad y lugares capaces de participar de una vida que excede los límites propios del edificio”, aseguran en el comunicado.
Según la ficha técnica, el emprendimiento tendrá 25.360 m² de superficie total, de los cuales 17.860 m² serán vendibles. A diferencia de otros edificios residenciales de menor escala, la propuesta combinará departamentos tradicionales con unidades en dúplex y tríplex, estas últimas con terrazas y piscinas propias.
De las 76 viviendas habrá 48 unidades de tres ambientes, entre departamentos de una planta y dúplex, con superficies totales de entre 124 y 154 m². A su vez, tendrá 18 unidades de cuatro ambientes de entre 178 y 318 m², mientras que las 10 propiedades más grandes serán tríplex de entre 347 y 536 m².
“Un edificio cuya dimensión obliga a pensar simultáneamente la ciudad y la casa, lo colectivo y lo íntimo, la permanencia de la arquitectura y las múltiples maneras en que cada habitante podrá hacerla propia”, explican desde ATV.
Una de las particularidades del diseño será la presencia de balcones y terrazas de grandes dimensiones, algunos con tres metros de profundidad, para incorporar espacios exteriores de uso cotidiano. También se prevén patios, sectores de doble altura y vegetación integrada a las fachadas.
“Estructuramos el negocio junto a SNC Inversión y Desarrollo, liderada por Sergio Cantarovici. Este es el segundo proyecto que desarrollamos en conjunto, luego de SENS Futura, en Humboldt 2048 en Palermo a poca distancia de esta ubicación”, cuenta Trabucchi.
El nuevo foco del lujo porteño se concentra. Y su epicentro está frente al Campo Argentino de Polo, en el triángulo perfecto que forman las avenidas Del Libertador, Bullrich, Santa Fe y su extensión hacia Las Cañitas -una zona que muchos ya llaman “Palermo Pacífico”, por su cercanía al Puente Pacífico-.

El punto de inflexión fue la jugada de Costantini en 2025 con el terreno de Soldado de la Independencia. Y, apenas unos meses después, a principios de octubre de 2025, redobló la apuesta: adquirió por US$127 millones el predio de 4,4 hectáreas ubicado frente el Campo de Polo, donde actualmente funciona el Portal Palermo (Jumbo y Easy) , frente a la Mezquita.
El desembarco de Consultatio confirma una tendencia que los desarrolladores de lujo venían siguiendo de cerca: “El entorno del Polo ofrece una ecuación única: identidad barrial y cercanía con áreas verdes”, concuerdan los especialistas.
Uno de los proyectos que modificará la zona es L’Avenue Libertador, el primer edificio en Buenos Aires diseñado por el estudio británico Zaha Hadid Architects (ZHA). Ubicado en Libertador y Bullrich, frente al Rosedal, esta torre vidriada de formas curvas de 44.110 m², a cargo de la ganadora del Premio Pritzker, eleva la calidad constructiva de toda la avenida. Durante años, ese terreno se promocionó como “el mejor ubicado de Buenos Aires”. Hoy, su desarrollo parece darle sentido a la frase. Son 96 departamentos de cuatro y cinco ambientes distribuidos en 36 pisos.

Otro ejemplo claro es Decó Polo, en la manzana delimitada por Clay, Báez y Dorrego, frente al Campo de Polo. El proyecto de dos torres de 30 pisos, con departamentos que llegan hasta los 890 m², lleva el sello de Armani/Casa en sus más de 6500 m² de amenities, departamentos de entre 160 y 280 m², semipisos de 400 m² y penthouses de hasta 890 m². “Buscamos revitalizar la zona de Las Cañitas con un nuevo parque verde, además de una arquitectura de vanguardia que combina ubicación, vistas y exclusividad con diseño europeo,” destaca Ioram Amsel, socio de ABV Arquitectos.
“La llegada de proyectos como Decó Polo y la urbanización del predio adquirido por Consultatio representan un punto de inflexión. Estos desarrollos no solo potenciarán la integración entre Las Cañitas y Palermo Nuevo, sino que también proyectan una revalorización significativa de ambos barrios”, agrega Gabriela Goldszer, la titular de Ocampo Propiedades, que comercializa el proyecto.

En la misma línea se encuentra Nómada Palermo, un emprendimiento de US$85 millones, ubicado en Santa Fe y Bullrich; el emprendimiento de aproximadamente 40.000 m² combinará viviendas, oficinas, un hotel, gastronomía y servicios sobre un frente de 63 metros sobre la avenida Santa Fe. “Esta es una de las manzanas mejor conectadas de la ciudad y una zona con potencial de crecimiento”, analizó Alex Sakkal, director del Grupo Nómada, destacando cómo el proyecto mejorará el espacio público con veredas más anchas y la intervención del bajo puente.
A pocos metros se desarrolla Verdant Polo, ubicado en Arévalo 2955. Es una propuesta de solo 26 unidades que van de los dos a los cinco ambientes: en planta baja contará con viviendas estilo casas de cinco ambientes desde 300 m² y del primero al tercer piso, habrá departamentos de dos, tres y cuatro ambientes, y en el último piso estarán los penthouses de cinco ambientes, desde 368 m². Se trata de un edificio de cuatro pisos sobre un lote de triple frente.

Dicen que “Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”, y parece que principalmente en Palermo, el problema es que muchas veces no tiene donde dormir. El barrio porteño se convirtió en uno de los principales destinos elegidos por los turistas que llegan a la ciudad, con una oferta de bares, restaurantes, comercios y propuestas culturales que atraen tanto a visitantes internacionales como a argentinos del interior del país. Sin embargo, esa demanda no siempre encuentra una oferta hotelera de gran escala que la acompañe.
Esa es, al menos, la oportunidad que identificó un grupo de empresarios hoteleros que decidió apostar fuerte por el barrio: invertir US$120 millones -con la compra del terreno incluida- para construir un hotel boutique de más de 500 habitaciones, en el terreno donde funcionaba Bodegas López. El emprendimiento ocupará buena parte de la manzana comprendida entre Godoy Cruz, Costa Rica y El Salvador, tendrá entre 35.000 m² y 38.000 m² construidos y se levantará en una zona de Palermo que está cambiando su fisonomía.
Pero, cuando uno piensa en un hotel boutique, lo primero que se le viene a la cabeza es un espacio chico, de pocas habitaciones y poco personal. Entonces, ¿cómo puede considerarse de esa forma a un proyecto de semejante tamaño?

“El que inventa el concepto es Ian Schrager en los 80, haciendo el Hotel Paramount, y después hizo el Delano y el Hudson”, explica Patricio Fuks, empresario hotelero y uno de los socios detrás de Simon Hotel Palermo, que recuerda cómo el concepto nació a partir de una ruptura con los grandes hoteles tradicionales de aquella época. “Él inventa el concepto porque venía a romper con la arquitectura de los hoteles tradicionales de los 80. Entonces, su definición tiene que ver con el diseño, con el estilo del hotel, no con el tamaño”, sostiene.
“Nosotros venimos a hacer el hotel más grande que se va a construir en la Argentina después del Sheraton”, afirma Fuks, en referencia a la escala de los grandes proyectos hoteleros que marcaron otra época de Buenos Aires.
Alquileres: se terminó una etapa que generó fuertes tensiones en el mercado inmobiliario argentino
Es importante resaltar que la ubicación no fue elegida porque sí, sino que el entorno en el que se construirá forma parte de un sector de Palermo que atraviesa un proceso de transformación urbana, impulsado por nuevos emprendimientos y proyectos de apertura de calles y espacios verdes en las inmediaciones de las antiguas vías ferroviarias.
“Es una zona de la ciudad que está evolucionando mucho”, explica Alejandro Frenkel, socio de Fuks y responsable del desarrollo inmobiliario. Según cuenta, el Gobierno porteño tiene previsto extender la calle Costa Rica hasta Juan B. Justo y generar nuevas conexiones viales y espacios públicos; además de la creación de una plaza en las inmediaciones del futuro hotel y el desarrollo de varios edificios cercanos entre los que habrá oficinas y viviendas.
“Sabemos que esa zona tiene una demanda hotelera totalmente insatisfecha. Hoy el hotel más grande de Palermo tiene solo 160 habitaciones, y queremos darle la oportunidad al barrio de convertirse en el destino turístico principal de Buenos Aires”, afirma Frenkel.
Además, según cuenta el desarrollador, se estructuró un vehículo de inversión junto a la plataforma Balanz para financiar el proyecto a través del mercado de capitales. “Al no tener acceso a créditos bancarios por 20 o 30 años, la manera que logramos es a través del REIT (real estate investment funds)”, explica Fuks.

El anteproyecto está siendo desarrollado junto con el estudio Bodas Miani Anger y Asociados. Se trata de una construcción de planta baja y siete pisos, con 500 habitaciones distribuidas en los niveles superiores. La planta baja tendrá un gran lobby y un zócalo comercial con una presencia de propuestas gastronómicas, mientras que en los tres subsuelos habrá espacio para 300 cocheras y un salón de eventos.
“La terraza tendrá un deck donde funcionará un solárium, para que la gente pueda estar ahí. Después tiene todo un zócalo comercial y un gran lobby del hotel”, describe Frenkel. En el interior, el proyecto contempla un patio que funcionará como expansión de los espacios comunes, con vegetación y un espejo de agua.
El reconocido chef Fernando Trocca participará como asesor y curador de la propuesta gastronómica, con la tarea de contribuir a la selección de los restaurantes y bares que funcionarán en el complejo. La intención es generar un circuito gastronómico que atraiga tanto a huéspedes como a vecinos y visitantes del barrio. De todos modos, Frenkel aclara que la composición comercial todavía no está completamente definida y que no necesariamente todos los locales estarán destinados a gastronomía.

“Yo me inspiré mucho en una cadena que empezó en Europa llamada The Student Hotel, ahora llamado The Social Hub. Hacían hoteles grandes de 500 cuartos, les daban 300 a estudiantes y eso generaba una vibra que hacía explotar los bares y restaurantes de abajo”, cuenta Fuks.
La intención es comenzar las obras durante el primer trimestre de 2027 y, una vez iniciada la construcción, estiman que los trabajos demandarán entre dos años y medio y tres años.
De esta manera, el hotel será el primer gran establecimiento de la nueva cadena Simon Hoteles, impulsada por empresarios que anteriormente participaron en el desarrollo de las marcas Dazzler y Esplendor. “Es una marca más contemporánea, más moderna y canchera, muy tecnológica para que sea eficiente el manejo”, define Frenkel.
A diferencia de un emprendimiento inmobiliario residencial tradicional, en el que las unidades suelen comercializarse individualmente durante la construcción, en este caso se estructuró un vehículo de inversión junto con Balanz para financiar el proyecto a través del mercado de capitales.
En este caso, la estructura se instrumentó mediante un fondo común de inversión cerrado, con oferta pública y cuotapartes que pueden negociarse en el mercado. De esta manera, los inversores participan del activo hotelero a través del fondo, sin necesidad de adquirir una habitación o una unidad inmobiliaria individual.
Claudio Porcel, CEO de Grupo Balanz, explica que la compañía decidió involucrarse por las características del desarrollo, su ubicación y la experiencia de los operadores. El fondo ya concretó una primera colocación, en la que se captaron alrededor de US$32 millones, y se prepara una segunda ronda de financiamiento prevista para noviembre de 2026. Según Fuks, el objetivo de esa instancia será reunir entre US$40 millones y US$50 millones adicionales.
Porcel sostiene que el instrumento permite que pequeños inversores también puedan participar del negocio. “Cualquiera a partir de US$1000 puede ser dueño de un pedacito de ese hotel”, afirma y menciona como objetivo una rentabilidad cercana al 20%, aunque se trata de una proyección del negocio y no de un retorno asegurado para quienes inviertan.
Las casas prefabricadas importadas desde China comenzaron a ganar espacio en el mercado argentino como una alternativa para quienes buscan construir en plazos reducidos y con costos más previsibles que los de una obra tradicional. El fenómeno, que se expandió primero en Estados Unidos y Europa, empezó a mostrar sus primeros casos concretos en el país, especialmente en proyectos vinculados a segunda vivienda, emprendimientos turísticos y lotes ubicados en zonas costeras.
La propuesta combina fabricación industrial, transporte internacional y montaje rápido. A diferencia de las construcciones tradicionales, que pueden demandar varios meses de trabajo, estas viviendas llegan al país prácticamente terminadas o en módulos listos para desplegarse e instalarse sobre una base previamente preparada. Según distintos modelos comercializados en Argentina, el tiempo de montaje puede variar desde pocas horas hasta uno o dos días, dependiendo de las dimensiones y del sistema constructivo elegido.
La aparición de estos productos coincide con un contexto en el que los costos de construcción siguen elevados en dólares. Frente a ese escenario, algunas empresas comenzaron a importar viviendas terminadas o módulos habitacionales fabricados en China, ofreciendo precios que, en determinados casos, resultan competitivos respecto de una construcción tradicional.
Una princesa italiana abre las puertas de su palacio del siglo XVI para alojar huéspedes en Roma
Los valores varían según el tamaño, el nivel de equipamiento y la complejidad logística. Las llamadas casas cápsula, una de las variantes que más difusión tuvo en los últimos meses, se comercializan en Argentina desde aproximadamente US$39.000, mientras que los modelos más equipados pueden alcanzar US$80.000. Estas unidades suelen llegar completamente terminadas e incorporan cocina, baño, sistemas de climatización, aislamiento térmico y acústico, cerraduras electrónicas y otras prestaciones que permiten comenzar a utilizarlas inmediatamente después de conectarlas a los servicios básicos.

También existen modelos modulares más convencionales, con superficies de entre 37 m² y 74 m², cuyos precios parten desde aproximadamente US$40.000 y pueden superar los US$65.000, dependiendo del diseño y de las terminaciones. Algunos fabricantes incluso permiten modificar la distribución de los ambientes o unir varios módulos para obtener viviendas de mayor tamaño.
Sin embargo, el valor publicado por el fabricante representa solo una parte de la inversión. Para calcular el costo real de una de estas viviendas es necesario sumar el transporte internacional, los gastos aduaneros, los impuestos de importación, el despacho portuario y la preparación del terreno donde se instalará.
Ahora bien, si el destino final es la Costa Atlántica, aparece otro factor clave: la logística terrestre. Una vez nacionalizada, la vivienda debe transportarse desde el puerto hasta ciudades como Pinamar, Cariló, Villa Gesell, Mar de las Pampas o Costa Esmeralda. En muchos casos, el módulo puede viajar directamente sobre un camión de gran porte, mientras que las unidades más compactas llegan preparadas para ser remolcadas o trasladadas mediante equipos especiales. Algunas de las viviendas que se comercializan actualmente fueron diseñadas precisamente para facilitar ese traslado.

El movimiento hasta la Costa requiere además evaluar cuestiones de acceso. No todos los terrenos permiten el ingreso de camiones de gran tamaño ni las maniobras necesarias para descargar módulos completos. Por eso, antes de concretar la compra, los proveedores suelen analizar el lote, los accesos y la ubicación exacta donde se emplazará la vivienda. En barrios privados o desarrollos costeros también es necesario verificar reglamentos internos y requisitos municipales para la instalación de construcciones industrializadas.
A esos costos deben sumarse las obras previas. Aunque estas viviendas reducen significativamente los tiempos de ejecución, igualmente requieren una base o fundación adecuada, conexiones de agua, electricidad y desagües, además de las aprobaciones municipales correspondientes. Como ocurre con cualquier construcción, las reglamentaciones dependen de cada jurisdicción y es importante verificar previamente qué tipo de documentación exige cada municipio.
No todas las plantas necesitan grandes espacios, cuidados constantes o conocimientos de jardinería para convertirse en protagonistas de la decoración. Algunas especies, incluso las más pequeñas, pueden transformar un rincón de la casa con apenas una maceta y un poco de luz natural. Ese es el caso de la planta cebra, una suculenta que se distingue por sus particulares hojas rayadas y por ser una de las alternativas más sencillas de mantener en interiores.
Su apariencia es, justamente, lo que explica su nombre: tiene hojas carnosas, alargadas y puntiagudas, de color verde oscuro, atravesadas por pequeñas líneas blancas en relieve que recuerdan las rayas de una cebra. Estas crecen agrupadas en forma de roseta, lo que le da un aspecto compacto y geométrico que combina con distintos estilos de decoración.

Conocida científicamente como Haworthiopsis attenuata, aunque también se comercializa bajo su antigua denominación Haworthia attenuata, esta especie es originaria de Sudáfrica y pertenece a la familia de las asfodeláceas. Se caracteriza por su crecimiento lento, su capacidad para almacenar agua en las hojas y su adaptación al cultivo en macetas.
Una de sus mayores ventajas es que no necesita recibir sol directo durante todo el día para crecer. A diferencia de otras suculentas que requieren una exposición solar intensa, la planta cebra se adapta especialmente bien a los lugares luminosos, siempre que la luz sea principalmente indirecta.
Esto permite ubicarla sobre escritorios, estantes, mesas auxiliares o cerca de las ventanas, sin necesidad de contar con un jardín, un patio o un balcón. Su tamaño compacto también la convierte en una alternativa para departamentos pequeños.
Su desarrollo pausado hace que conserve durante bastante tiempo su forma y dimensiones, una característica especialmente valorada por quienes buscan sumar verde a los ambientes sin dedicar demasiado tiempo a su mantenimiento.
Sin embargo, que sea resistente no significa que pueda sobrevivir en cualquier condición. La falta de luz puede afectar la intensidad de sus dibujos, mientras que el exceso de humedad puede provocar la pudrición de sus raíces, según advierte la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Aunque se trata de una especie de mantenimiento sencillo, hay algunas recomendaciones que conviene tener en cuenta para conservar sus hojas firmes y su característico color.

El riego es uno de los aspectos más importantes para mantener esta suculenta en buenas condiciones. Y, en este caso, uno de los errores más frecuentes es agregarle más agua de la que realmente necesita.
Como sus hojas funcionan como reservas de agua, la planta cebra puede pasar varios días sin recibir riego. Por eso, antes de volver a regarla, es fundamental comprobar que la tierra se haya secado.
Casas prefabricadas chinas en Argentina: cuánto cuestan y cómo transportarlas a la costa
Durante los meses cálidos puede necesitar agua con mayor frecuencia, mientras que en invierno sus necesidades disminuyen considerablemente. De todas formas, no existe una cantidad de días universal: la frecuencia depende de la temperatura, la ventilación, el tamaño de la maceta y la humedad del ambiente.
La Royal Horticultural Society recomienda mantener estas plantas casi secas durante el invierno. El objetivo es evitar el encharcamiento, una de las principales causas de deterioro de las raíces.
En Les Bains Douches, icónica discoteca parisina entre 1978 y 2010, las situaciones no se anticipaban, sucedían. Las figuras no exigían alfombra roja, inesperadamente emergían de las sombras. Nada de flashes, cronistas ni voyeurs, solo cómplices.
Por sus laberínticos recovecos desfilaban David Bowie, Mick Jagger, Andy Warhol y Grace Jones, entre muchísimas otras celebridades. El club era, a la vez, refugio y escenario, una mezcla de alta costura, rock y nocturnidad extrema. Entonces corría un rumor: Prince podía aparecer y dar un mini recital. Ya había sucedido muchas veces. Sus músicos llegaban antes, instalaban los instrumentos, ajustaban los equipos y convertían el improvisado escenario en una promesa de unplugged exclusivo. Después, nada; el cantante no aparecía. A la tercera o cuarta falsa alarma, la noticia se había convertido en parte del folclore. Nadie abandonaba la conversación ni dejaba el champagne sobre la mesa para perseguir un fantasma. Pero muy cada tanto, la ilusión se hacía realidad y una figura menuda atravesaba la penumbra. Prince avanzaba hacia el altar como un monje extravagante, enfundado en un abrigo, ocultando bajo las telas sus altísimas plataformas. Claro, debía disimular su escueto 1,57 metro de altura. Igualmente, sobre el escenario era un gigante. El maquillaje, la mirada felina, la silueta andrógina y aquel histrionismo imposible de domesticar hacían el resto. Les Bains Douches era eso. Una caja de pandora donde todo podía suceder. Un teatro secreto donde los protagonistas eran sus extravagantes visitas.

Les Bains Douches fue una época. Las estrellas querían dejar la exposición de lado y explorar sus márgenes. Durante más de tres décadas, entre 1978 y 2010, el número 7 de la Rue du Bourg-l’Abbé, en el tercer distrito de París, se concentraron las noches más sofisticadas, desmesuradas y libres que Europa haya conocido. Convivían estrellas de cine, músicos, diseñadores, escritores, modelos, aristócratas, artistas de vanguardia y desconocidos chic. Se cruzaba la alta costura con el punk. Hollywood y la bohemia oscura. El lujo y la provocación. No era simplemente una discoteca, era un territorio con sus propias reglas, una especie de república nocturna a la que se llegaba desde cualquier parte del mundo para bailar, bajar por unas horas a los infiernos y así desaparecer por unas horas. Para muchos, fue un templo de libertad. Y, como sucede con las grandes leyendas, los recuerdos permanecen más nítidos en las sensaciones vividas que en las fechas.
Su historia comenzó casi un siglo antes de su apertura. En 1885, François Auguste Guerbois y su hijo Albert inauguraron allí Les Bains Guerbois, unos baños privados con piscina, baños turcos y rusos y duchas de vapor sulfuroso. El establecimiento pertenecía a una tradición parisina en la que la higiene, la conversación, la vida social y la sexualidad marginal podían convivir en un mismo espacio. La familia Guerbois también estaba vinculada al célebre Café Guerbois, punto de encuentro de artistas e intelectuales e inmortalizado por Édouard Manet en varios de sus cuadros. Por ello, tales baños recibían a buena parte de la bohemia e intelectuales parisinos, como el mismo Manet, Paul Cézanne, Pierre-Auguste Renoir y Émile Zola. Marcel Proust acudía periódicamente a tomar baños de azufre y así, el lugar también quedó asociado al universo artístico que encontraba allí un refugio privado.
Les Bains Douches iba a ser un lugar donde la música, el diseño, la fotografía, la moda y las artes visuales convivieran en la noche
Con el tiempo, aquella actividad desapareció y el edificio quedó abandonado. A fines de los años sesenta, Maurice Marois lo compró sin tener demasiado claro qué hacer en aquella construcción de distribución caprichosa, atravesada por pasillos, habitaciones, un hammam y una piscina. El inmueble parecía más una ruina que una oportunidad. Pero París estaba cambiando y dos jóvenes entendieron antes que nadie que aquel espacio podía convertirse otra vez en el punto de encuentro de una sociedad que necesitaba disfrutar de una nueva primavera. Jacques Renault, hombre de la noche, y Fabrice Coat tomaron el edificio y decidieron crear la respuesta europea al fenómeno de Studio 54, el club neoyorquino que había convertido la noche en un espectáculo mundial.
Para darle una identidad concreta convocaron a un joven diseñador llamado Philippe Starck, que todavía no era la celebridad internacional en la que se convertiría. Starck trabajó sobre la memoria de los antiguos baños y la mezcló con una estética contemporánea, azulejos blancos y negros, una pista con un enorme damero y una piscina cuyo fondo parecía un tablero de ajedrez. El espacio podía funcionar como restaurante, bar, sala de conciertos y discoteca. David Rochline intervino posteriormente la entrada y Pierre et Gilles diseñó la tarjeta de invitación para la inauguración. Aquella elección era también una declaración de principios: Les Bains Douches iba a ser un lugar donde la música, el diseño, la fotografía, la moda y las artes visuales convivieran en la noche.
El 21 de diciembre de 1978, más de tres mil personas asistieron a la inauguración. El nombre conservaba deliberadamente la memoria de los baños del siglo XIX, pero el espíritu era completamente nuevo. París tenía ahora su propio laboratorio nocturno, e inmediatamente estableció un diálogo directo con Nueva York. Los visitantes más elevados de aquella aristocracia unían los dos montes de seducción en menos de 24 horas. El circuito transatlántico incluía un vuelo de menos de cuatro horas en el Concorde, una noche en París y otra en Nueva York, en orden indistinto, con figuras que se repetían en diversión y secretos. Entrar en Les Bains y en Studio 54 era, en aquellos dos años que coincidieron, asegurarse la doble corona.
Pero Les Bains Douches nunca fue una copia francesa de Studio 54. Su expresión se construyó alrededor de una mezcla mucho más compleja. Mientras la música disco dominaba otros clubes, allí podían escucharse Talking Heads, The B-52’s y los sonidos de la escena new wave. Philippe Krootchey fue uno de sus DJ fundacionales y convirtió la cabina en un laboratorio impredecible de sonidos. El sótano comenzó a recibir bandas que todavía estaban construyendo su nombre, como Dead Kennedys, Les Rita Mitsouko y Echo & the Bunnymen. Joy Division grabó su álbum en vivo Les Bains Douches el 18 de diciembre de 1979, mientras que en septiembre de 1981, Depeche Mode ofreció allí su primer concierto en Francia, años antes de convertirse en una banda capaz de llenar estadios.
París tenía ahora su propio laboratorio nocturno, e inmediatamente estableció un diálogo directo con Nueva York

Aquello convirtió al club en una especie de pasarela permanente de la cultura contemporánea. Andy Warhol podía estar cerca de Jean-Paul Gaultier, Yves Saint Laurent coincidía con Paco Rabanne, a la vez que Catherine Deneuve, Gérard Depardieu, Jack Nicholson y Robert De Niro hurgaban en lo prohibido.
Sin embargo, el verdadero secreto no estaba en la cantidad de estrellas, sino en la fusión. Thierry Ardisson, uno de sus habitués, lo definió como “el primer gran escenario de la noche parisina donde se desplegó la utopía de la diversidad”. Burgueses y obreros, famosos y desconocidos, heterosexuales y homosexuales, parisinos y suburbanos compartían la misma pista.
Elisabeth Raether, editora de la revista Zeit Magazin, resumió muy claro la sensación que proponía Les Bains Douches: “Si te sentías tan inspirado (o ebrio) como para quedarte en ropa interior y saltar a la piscina, no había riesgo de que acabaras en Instagram”. Aquella libertad tuvo un contexto histórico irrepetible que explotó a finales de los 70 con un polémico lema que lo explicó tiempo después: “Después de que las píldoras anticonceptivas se popularizaran, y antes del sida”. Un intervalo en la historia que promovió libertades sexuales y sociales no atravesadas todavía por el miedo que transformaría la década siguiente.
La piscina era uno de los principales escenarios de aquella desmesura. Las modelos podían terminar en el agua, había fiestas de espuma y el enorme tablero de ajedrez del fondo podía convertirse en parte de una performance. Las fronteras entre discoteca, teatro, instalación artística y fiesta simplemente desaparecían. Así se entendía un lugar que exigía participación e interacción.
La puerta, sin embargo, tenía sus propios códigos. Les Bains no era democrático en el sentido convencional. Era estricto, pero no clasista. No bastaba con tener dinero ni con ser famoso. Tampoco garantizaba la entrada vestir de determinada manera o llegar acompañado por una celebridad. Había que entender la psicología del lugar. La política de admisión se resumía en la frase: “Ricos o pobres, jóvenes o mayores, famosos o desconocidos, pero no gente común”. Paquita Paquin explicaría después que no existían criterios formales, la entrada quedaba a discreción del club y de los que conocían como nadie el lenguaje intangible de la noche.

La más famosa de las porteras fue Marie-Line, la legendaria physionomiste, capaz de decidir en segundos quién tenía derecho a ingresar o no. Su frase “Désolée, ce soir ça ne va pas être possible” (“Lo siento, esta noche no va a ser posible”) se convirtió en una sentencia lapidaria que nadie quería oír. Otra recordada portera fue Jenny Bel’Air, una de las máximas figuras trans de la noche parisina, quien vigilaba personalmente la clientela. La puerta era, en sí misma, una rigurosa aduana en la noche europea más codiciada.
La noche empezaba tarde. Los primeros noctámbulos ingresaban alrededor de las 23.30 y el cierre habitual rondaba las siete de la mañana, aunque los domingos podía extenderse hasta el mediodía. Era una jornada completa en la que París parecía quedar suspendida mientras adentro se sucedían cenas, tragos, conciertos, bailes, encuentros y largas conversaciones. La madrugada no tenía la estructura de una fiesta convencional, era un continuado. Quien llegaba temprano podía encontrar una mesa tranquila y quien aparecía a las cuatro podía encontrarse a Madonna ofreciendo un show para un puñado de gente que no prestaba mucha atención.
En 1984 llegó un cambio decisivo. Jacques Renault y Fabrice Coat vendieron el club a Hubert Boukobza y Claude Challe, con el apoyo de Sylvie Grumbach, que había trabajado anteriormente en Le Palace, otro emblemático club nocturno de la ciudad. Boukobza, antiguo restaurador del barrio de Saint-Michel, entendió que no había comprado solamente un negocio, había comprado un mito en reconstrucción. Bajo su conducción, Les Bains, ya sin el complemento de “Douches”, alcanzó su verdadera edad dorada. La lista de habitués parecía un inventario de la cultura francesa e internacional: Claude Montana, Pauline Lafont, Emmanuelle Seigner, Loulou de la Falaise y Carla Bruni enaltecían el espacio. Después se agregaron Mick Jagger, Joe Cocker, Linda Evangelista y las ascendentes Kate Moss y Naomi Campbell. A su vez, un desconocido Dj residente llamado David Guetta comenzaba a ser uno de los mayores atractivos con live sets que llamaban la atención de toda la patria dancer. Les Bains seguía demostrando una sensibilidad inédita para detectar artistas antes de su esplendor.
Las fiestas eran intensas porque el lugar estaba protegido. No se permitía el acceso indiscriminado de cámaras ni filmadoras. La noche quedaba, en principio, encerrada dentro de aquel fuerte. El fotógrafo Foc Kan fue una excepción integrada a ese universo y sus imágenes terminaron convirtiéndose en el gran archivo visual del club. Las estrellas y supermodelos que aparecen en sus fotografías retratan el making-off de una película coral de fantasía. Las imágenes son hoy documentación histórica, pero para aquel entonces eran simplemente fotogramas de una noche que no necesitaba explicación.
Las fronteras entre discoteca, teatro, instalación artística y fiesta simplemente desaparecían; así se entendía un lugar que exigía participación e interacción

La selección francesa campeona del mundo de 1998 protagonizó otra de las noches memorables. Después de la final contra Brasil en la que ganaron por 3 a 0, los jugadores llegaron para celebrar la primera estrella. Boukobza había estado en el estadio junto a Dennis Hopper y Jack Nicholson y luego se complementaron Johnny Depp, Sean Penn, Bono y Roman Polanski. Por orden de los organizadores, esa noche se prohibió el uso de cualquier adminículo tecnológico, como las primeras cámaras digitales que ya habían aparecido en el mercado de lujo. Veintidós campeones del mundo, estrellas de Hollywood, las mujeres más bellas del continente y anécdotas que jamás saldrán a la luz.
El final llegó en 2010, después de 32 años. Los problemas estructurales del edificio hicieron imposible continuar con normalidad. Las paredes y los cimientos habían sufrido décadas de actividad y reformas. A su vez, la cultura de los clubes se había transformado, aparecieron nuevas drogas, nuevas músicas y nuevas formas de sociabilidad. La generación que había convertido Les Bains Douches en todo un símbolo envejeció y las nuevas tribus llegaron con códigos de mayor visibilidad. El club cerró sus puertas, y con él terminó una de las etapas más extraordinarias de la vida nocturna parisina. Hubert Boukobza, que había reinado allí durante años, abandonó definitivamente el lugar y se trasladó a Ibiza, dejando en claro que la época de lujuria invisible había llegado a su fin.
Un nuevo caso se suma al objetivo del Gobierno de deshacerse de los terrenos que pertenecen al Estado. Esta vez, la decisión está puesta sobre un espacio al lado del Parque de la Costa, uno de los complejos de entretenimiento más emblemáticos del Gran Buenos Aires. El Ministerio de Economía desafectó el uso ferroviario de una superficie de casi una hectárea ubicada junto al complejo, en Tigre.
La decisión fue publicada en el Boletín Oficial mediante la resolución 1852/2026 y alcanza a un terreno de 9247,14 m² que forma parte del cuadro de la estación Delta, correspondiente a la línea Mitre, ramal GM, donde funciona el Tren de la Costa.
Sin embargo, lo más relevante es que no se trata del único movimiento del Estado sobre los terrenos de esta zona. La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) ya tiene incorporado como futura venta otro predio de 51.563,63 m², que comprende buena parte de las instalaciones del Parque de la Costa, y está justo al lado del espacio que se desafectó esta semana.
Al juntar ambas superficies, en conjunto suman 60.810,77 m², más de seis hectáreas. De todas formas, hay que hacer una distinción importante: mientras que el terreno de más de cinco hectáreas ya figura dentro de la cartera de inmuebles que la AABE tiene pensado comercializar, la parcela recién desafectada todavía no tiene una venta anunciada. La resolución tampoco establece que ambas superficies vayan a ofrecerse juntas, pero se encuentran una al lado de la otra.
La medida lleva la firma del ministro de Economía, Luis Caputo, y establece la desafectación del uso ferroviario de un inmueble que hasta ahora estaba asignado a la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad Anónima (ADIFSA).
El terreno está identificado bajo el código CIE 0600076108/17 y se extiende sobre un sector de forma irregular y alargada, ubicado sobre el borde sur del Parque de la Costa, próximo a la estación Delta.
De acuerdo con la resolución, la AABE había solicitado a la Secretaría de Transporte que gestionara la desafectación del inmueble. En ese proceso, la Operadora Ferroviaria Sociedad Anónima (SOFSA) informó que el sector no se encuentra destinado al uso ni a la operación ferroviaria y que tampoco existen obras en ejecución o proyectos de intervención previstos sobre esa superficie.
Por ese motivo, el organismo no presentó objeciones a que puedan realizarse actos de disposición o una eventual venta, aunque señaló que deberán considerarse determinadas restricciones vinculadas con la actividad ferroviaria.
En concreto, se establece que, ante una eventual enajenación, la mensura y delimitación del terreno deberán realizarse con la intervención de ADIFSA y contemplar las observaciones técnicas efectuadas por la operadora del servicio.
Esto significa que el Gobierno dio un paso administrativo para liberar el terreno de su destino ferroviario, pero todavía no dispuso su comercialización, ni estableció un precio base o una fecha de subasta.
Una princesa italiana abre las puertas de su palacio del siglo XVI para alojar huéspedes en Roma
La decisión se conoce mientras otro terreno lindero, de mayor superficie, ya figura en el listado de inmuebles que el Estado proyecta vender. Se trata de una parcela de 51.563,63 m² identificada como “Parque de la Costa - Parte del Cuadro de Estación Delta”, que la AABE clasifica dentro de la categoría de grandes proyectos urbanos, bajo el estado de “Venta futura”.
En septiembre de 2025, mediante la resolución 97/2025, se desafectó esa superficie, identificada bajo el código CIE 0600076108/15. El relevamiento oficial de ese terreno señaló que gran parte de su superficie se encuentra ocupada por instalaciones del Parque de la Costa, incluido el sector acuático Aquafan, el Teatro Niní Marshall y un sector utilizado como estacionamiento del Trilenium Casino.
Actualmente, la AABE informa la superficie y el estado de venta futura, pero todavía no publicó las condiciones de comercialización, el valor de salida ni la fecha de la subasta.
La historia de estos terrenos se remonta a la década del 90, cuando se concesionó el Tren de la Costa. El contrato original no solo contemplaba la explotación ferroviaria, sino también el desarrollo comercial de las áreas aledañas al recorrido. La concesión fue adjudicada a Tren de la Costa S.A., vinculada a Sociedad Comercial del Plata, y aprobada mediante el Decreto 204/1993. De ahí surge la relación histórica entre el Tren de la Costa y los terrenos donde se encuentra el Parque de la Costa.
Sin embargo, en 2013 el Estado rescindió el contrato por incumplimientos de las obligaciones contractuales de la empresa y asumió la operación del servicio ferroviario, mientras que los bienes vinculados a la concesión quedaron bajo un nuevo esquema de administración estatal. De esta manera, el parque de diversiones podía continuar funcionando como emprendimiento privado mientras parte de las tierras estaban bajo administración estatal.
Más de tres décadas después de la aprobación del contrato original, el Gobierno comenzó a avanzar con la desafectación de distintas superficies que ya no se encuentran destinadas a la operación ferroviaria.
El primer movimiento fue el año pasado cuando en septiembre de 2025 el Ministerio de Economía liberó del uso ferroviario el terreno de 51.563,63 m² del Parque de la Costa. Y ahora, poco más de un año después, desafectó otros 9247,14 m² en una parcela contigua, lo que abre la posibilidad de que también se destine a otros usos.