Bs As: II Congreso de Mujeres del Abya Yala

Acciones contra el abuso institucional y el robo de bebés, recuperación de la medicina ancestral y mayor politización para competir en cargos electivos públicos y sindicales son algunas conclusiones del “II Congreso de Mujeres del Abya Yala”, que fueron presentadas este Lunes en el microcine de la sede del Gobierno porteño por integrantes de varios pueblos originarios de América Latina, tras dos días de debates.

Más de 130 participantes, incluidos algunos hombres, se reunieron durante el sábado y el domingo en el predio de Puerto Pibes, cerca de Costanera Norte, para discutir sobre educación, salud, medicina, desarrollo, economía y soberanía alimentaria, y hoy presentaron las conclusiones del encuentro, que tuvo el apoyo de la Subsecretaria de Derechos Humanos y Diversidad Cultural de la ciudad de Buenos Aires.

Abya Yala -que significa tierra de sangre vital en plena madurez- es el nombre dado al continente americano por el pueblo kuna de Panamá y Colombia antes de la llegada de Cristóbal Colón.

El encuentro fue organizado por el Movimiento de Mujeres Indígenas del Abya Yala, presidido por Cristina Oribe”, y la organización de Mujeres Originarias en la Política Social y Comunitaria (Mopsyc), liderada por Luisa Pereira.

Desde el primer encuentro en Florencio Varela, “que también duro tres días, hubo un crecimiento en cantidad y calidad que no esperábamos, sobre todo en algunas hermanas que participaron en aquel primer congreso y no se animaban casi ni a hablar, y hoy vinieron como líderes de programas de educación, salud y otros que llevan a delante en sus comunidades”, contó Oribe a los medios.

“Nuestro movimiento no surgió por una cuestión de género o feminismo, sino porque antiguamente los gobiernos eran matriarcados hasta que llegaron los conquistadores con su colonización y nos impusieron su machismo, pero la mujer es madre y siempre piensa y vela por todos sus hijos por igual”, afirmó.

Las jornadas tuvieron una alta participación de jóvenes indígenas, que formalizaron un movimiento que brindará apoyo al que constituyen las mujeres.

Rosa Delia Quispe, representante del pueblo saraguro, llegó desde la provincia de Loja, en el sur de Ecuador, donde vive con su familia y además conforma una organización de educadores indígenas. En el país “está aprobado el idioma quichua dentro del marco legal, por lo que se debe estudiar en las escuelas como un derecho de nuestros pueblos”, dijo.

También participó del encuentro la referente mapuche Sofía Painequeo, que viajó desde la comuna de Lumaco en la IX Región de Chile, es consejera presidencial de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) y también Consejera Global de la Unión de Religiones y Cosmovisiones Indígenas.

“Hoy en nuestro país la presidenta [Michelle] Bachelet ha dispuesto la consulta, específicamente a los pueblos indígenas y en forma voluntaria, para la elaboración de una nueva Constitución donde queden plasmadas las ideas y reconocimiento de los originarios que vivimos en Chile”, comentó la dirigente mapuche.

El debate fue “muy profundo e intenso en educación, en gran medida porque la mayoría de las participantes vienen trabajando esta temática desde hace muchos años”, destacan las conclusiones.

Además advirtieron sobre el abuso institucional y el robo de bebés, porque en muchos lugares “la Justicia le quita a los padres indígenas la custodia de sus hijos, por considerarlos incapaces de cuidarlos por no poder mantenerlos económicamente”, aunque “las pobreza no la produce el indígena, sino los grandes productores de soja que talan los bosques y los montes” y “desalojan a las comunidades de sus territorios”.

Respecto al tema salud, alertaron que “se empieza a notar la reproducción de cierta enfermedades producto de la crisis económica que viene generando bolsones de pobreza en zonas semi rurales y villas de emergencias producto de la falta de fuente de trabajo y producción”.

En paralelo, se planteó una mayor politización de las mujeres indígenas para “competir por cargos políticos, tanto en lo sindical, estudiantil y social, como en cargos electivos públicos”. Y se hizo hincapié en recuperar la medicina ancestral, lo que requiere “recuperar la producción de semillas de plantas autóctonas” y una ley de semillas “que respete -se remarcó- la naturaleza de la que se surten”.

Como parte de las conclusiones, se eligieron las nuevas autoridades del Movimiento de Mujeres Indígenas del Abya Yala, resultando presidenta electa la referente mapuche Sofía Painequeo y se resolvió que el próximo Congreso del Abya Yala se realizará durante el 2018 en “Gulumapu” (Chile).

Además participaron mujeres de Guatelamala y de distintos puntos del país.