Año Nuevo En El Hemisferio Sur

El cosmos y el universo, la tierra y la naturaleza, las culturas y los pueblos originarios de América del Sur, África del Sur, Australia y otros pueblos, pertenecientes a éste lado del mundo (hemisferio sur), estamos celebrando en junio el inicio del nuevo ciclo, con el nuevo despertar de la tierra, naturaleza, personas, animales, árboles, viento, lluvia, estrellas, entre otros.

En estos días de junio germinarán nuevas vidas, energías, sueños, desafíos y esperanzas; para la Nación Mapuche será el We Tripantu, para los Pueblos Andinos el Machaq Mara, Inti Raymi o Mosoq Wata (en Quechua) y seguro que los hermanos de los pueblos originarios de Australia y África del Sur, al igual que nosotros, tienen sus propios nombres para sus ceremonias y celebraciones.

Significa que en el planeta o en el mundo no existe un solo momento de inicio de un nuevo ciclo o Año Nuevo sino que la naturaleza y el cosmos determinan el ordenamiento de los ciclos de vida en cada extremo del planeta, ello a través de la propia ley cósmica que permite la renovación de las fuerzas que emergen desde la tierra para dar paso a una nueva vida y el inicio de nuevas vidas. Los pueblos o culturas originarias comprendieron dicha normativa pudiendo estructurar sus vidas en base a los distintos fenómenos que ocurren en la naturaleza. Lo que significa que en el hemisferio sur tenemos nuestro propio Año Nuevo.

Las celebraciones de los nuevos ciclos en nuestro hemisferio (sur) datan de miles de años, aunque todas se diferencian en sus formas, en especial por los espacios geográficos (selva amazónica, altiplano andino, llanuras, norte sur, este o oeste, etc.) pero no en sus contenidos, por cuanto estamos conectados a través de un ordenamiento universal y cósmico. Todas éstas celebraciones tienen sentido y están vinculadas a la renovación de la naturaleza, animales, personas, el universo, etc.

Cuando hemos perdido el sentido y la verdadera relación con la naturaleza es que hemos perdido y confundido el camino hacia la vida. Nos sometimos a vivir como los hombres blancos han decidido que vivamos, transformadas nuestras vidas en el materialismo, egoísmo, consumismo y nos olvidamos de lo nuestro. Muchos hoy recreamos lo que nos va quedando, pero muchos tampoco sabemos el real sentido de nuestras celebraciones y otros, confundidos con las religiones, hacemos el sincretismo en nuestras propias ceremonias espirituales.

Así hoy celebramos un Año Nuevo en enero, que no corresponde al Hemisferio Sur, es decir, éste no pertenece ni está dentro del ordenamiento del cosmos, ni de la naturaleza. El 1 de enero es la celebración cercana al nuevo ciclo o Año Nuevo de una mitad del planeta correspondiente al Hemisferio Norte. Y la celebración del We Tripantu, Machaq Mara, Inti Raymi o Mosoq Wata, es el acompañamiento que hacemos los hijos de la tierra, a nuestros hermanos de la naturaleza en su regreso a la vida, en su despertar y emergencia en éste Hemisferio y en ésta época.

Quisiéramos que un día los habitantes de éste lado del mundo, quienes habitamos “hacia el Sur del Hemisferio”, pudiésemos celebrar colectivamente algo nuestro, algo real, que pertenezca a nuestras vidas, a la naturaleza, al universo. Quisiéramos compartir con todos los hombres y mujeres de América y el Mundo, nuestro We Tripantu, Machaq Mara, Inti Raymi o Mosoq Wata, y convertirlo en la celebración del inicio de un Nuevo Año del Hemisferio Sur.

De ésta manera iniciaremos el re-encuentro con nosotros mismos, con la naturaleza, la madre tierra, con los pueblos originarios, con los amigos de la sociedad civil de América, África, Australia, blanco, moreno, afro, rubio, bajitos, gorditas, flaquitas, chicas o grandes, feas, bonitas, todos (as); estamos llamados a iniciar una Nueva Historia de relaciones horizontales y de Coexistencia entre los pueblos originarios, la sociedad civil y el cosmos.

Les invitamos a experimentar junto a la naturaleza, a orillas del mar, la cordillera, junto a su familia, con sus amigos, etc., la llegada de un nuevo año en el Hemisferio Sur.

Les invitamos además a renovar el compromiso de respetar, cuidar y proteger la naturaleza y mantener el equilibrio y armonía con todas las formas de vida que sustenta la madre tierra y la naturaleza, además es oportunidad para conectarnos con los espíritus de nuestras abuelas y abuelos y de todo el universo.

El inicio del nuevo ciclo de la naturaleza en el hemisferio no tiene límites, no tiene fronteras, nos pertenece, es nuestro, de todos, es del Hemisferio Sur, comienza en todas partes.
¡Participa en tu comunidad y convida a otros y otras a vivir el We Tripantu, Machaq Mara, Inti Raimi o Año Nuevo!

Por Armando Marileo Ngenpin del Pueblo Mapuche